domingo, 5 de noviembre de 2023

capítulo 27 – entrar en la tela

 


 

 

 

 

cruzar de  un formato de arte a otro

pasar así como si fuera de un saltito de la danza al dibujo

del dibujo a la música

de la música al teatro

de la poesía a la fotografía

y así

esta vez haremos un paso adentro de los cuadros

nos meteremos saltando el marco

a ver qué palabras sacamos de allí o

ponemos allí

cómo el artista se mete en nosotros y cuenta

o se vuelve poema

reflexión

narración

 

las etapas del arte en la historia fueron diversas maneras de expresar el mundo ante el mundo

maneras realistas

sentimentales impresionistas

expresionistas deformantes

surrealistas de sueño

abstractas

y de muchas técnicas

 

qué dice cada pincelada

el color

la luz y la sombra

esas miradas que persiguen

esos testimonios sociales

o estampas religiosas

o hermosos cuadros de amor

como el beso de klimt

 

 
 

El poeta Goethe decía que “Color y sonido no se dejan comparar entre sí de ninguna manera; pero es posible reducir a ambos a una fórmula más alta…Como dos ríos que nacen de un mismo monte pero que, en condiciones completamente distintas, corren por dos comarcas…así son sonido y color”. Así son poesía y pintura.

 

Críticos del arte, estudiosos, curadores etc. pueden escribir la descripción de un cuadro: sus cualidades técnicas, su contexto histórico, la relación con tendencias del arte, el lugar en la  obra y vida del artista etc. Comentar qué es lo que transmite, sus perspectivas, sus códigos, sus secretos…

Pero también sin ser “especialistas” podemos generar otro tipo de escrituras a partir de las obras de arte con todo lo que pueden disparar y generar en nosotros cualesquiera sean nuestros saberes.

Algunos ejemplos en los que han generado poemas:

 

Cézanne no escapa a provocar la inspiración de los poetas. Allen Ginsberg se obsesionó con el pintor y estaba convencido de que las pinturas de Cézanne, a pesar de su superficie bidimensional, estaban revelando un mundo tridimensional.

Después de estudiar otras pinturas de Cézanne, como El paisaje de La Rouche Fuyon o La bahía de L’Estaque , Ginsberg escribió un poema titulado Los puertos de Cézanne , en el que se centró principalmente en “lo que” no ocurre en el lienzo “. 

Propone que Cézanne está atrayendo al lector hacia un “Cielo y Eternidad” que no está representado en el lienzo, sino hábilmente sugerido por el método hermético del artista ”. ( Artlark. 19 enero 2021)

 


En primer plano, vemos Tiempo y Vida
precipitados en su carrera
hacia la izquierda del cuadro,
donde la orilla se encuentra con la orilla.

Pero ese lugar de encuentro

no está pintado;

no figura en el lienzo.

Porque el otro lado de la bahía
es el cielo y la eternidad,
con una lívida bruma blanca sobre sus montañas.

Y el agua inmensa de L'Estaque es un intermediario
para los diminutos botes de remos.

 


La Noche Estrellada de Van Gogh da lugar al poema del mismo nombre escrito por Anne Sexton.

El poema explora el cuadro de Van Gogh. Profundiza en las emociones que un hablante que interpreta los elementos pintados. El poema es rico en imágenes y emoción. El hablante , tal vez la propia poeta, lee la pintura y crea una historia metafórica basada en los movimientos del árbol, el cielo, el sol y las estrellas. 

“La ciudad no existe
salvo allí donde un árbol de pelo negro
se remonta como una mujer ahogada hasta el cielo encendido.
La ciudad está en silencio. La noche bulle con once estrellas.
¡Oh, noche estrellada! Así quisiera
yo morir.

Se mueve. Todas están vivas.
Hasta la luna se hincha 
en sus grilletes anaranjados
para apartar a los niños, como un dios, de su ojo.

 

La escritora Sylvia Plath se inspiró en la obra de Giorgio de Chirico para su poema Las Musas Inquietantes.

«El título lo tomé prestado de un cuadro de Giorgio de Chirico: Le muse inquietanti. A lo largo de todo el poema, tengo en mente las enigmáticas figuras de esa obra: tres terribles maniquíes sin rostro, vestidas con túnicas clásicas, una sentada y las otras dos de pie [en sendos pedestales], bañadas por una luz clara, misteriosa que proyecta esas sombras largas, duras, tan características del período inicial del pintor italiano. Las maniquíes son como una versión contemporánea de otros siniestros tríos de mujeres, como las Tres Parcas, las brujas de Macbeth o las hermanas de la locura de Thomas de Quincey».

Sylvia Plath

 

 


El poeta norteamericano Wallace Stevens escribió el poema La guitarra azul inspirándose en el cuadro de Picasso, El viejo guitarrista y que John Banville tomó el título del poema para presentar su última novela. Igualmente, el compositor inglés Michael Tippett basó su sonata para guitarra, The Blue Guitar (1984), en las estrofas 19, 30 y 31, del poema.

El hombre inclinado sobre su guitarra,
Un pobre sastre. El día era verde.
Dijeron: «Tienes una guitarra azul;
No tocas las cosas como son».
El hombre replicó: «Las cosas como son
Cambian en la guitarra azul».
Entonces le dijeron: «Tócanos un aire
Más allá de nosotros, que sea nosotros mismos,
Un aire en la guitarra azul
De las cosas exactamente como son».

Wallace Stevens

 


LINK ARTÍCULO COMPLETO

 

 

Un interesante artículo explora cómo Julio Cortázar utiliza pintores para describir personajes y ambientes:


Moore: «La Maga que se dibu-

jaba frente a él COMO un

Henry Moore en la oscuridad,

una giganta vista desde el

suelo»

 

Rodin: «Medio mirando al mis-

mo tiempo el sapo gigantesco

retorcido en su robe de cham-

bre, Balzac Rodin o Rodin Bal-

zac, mezcla inextricable de

dos relámpagos en su bron-

cosa helicoide»

 

Boticelli: «Y su boca ahora

PARECE un ángel de Boticel-

[i, algo tan joven, tan vir-

gen»

 

Rembrandt: «La Maga prendió

una lámpara y la puso en el

suelo fabricando una especie

de "Rembrandt"»

 

Chardin: «Y ahora hago café...

COMO un cuadrito de Chardin

todo sustancia y luz y perfu-

me»

 

Surrealismo: L Carrington: «To-

do había sido un poco COMO

en las pinturas de Leonora

Carrington, la noche con Ta-

lita y la rayuela»

 

 

 

Miró: «En un mundo-Maga que

era la torpeza y la confusión,

pero también... el circo Mi-

ró»

 


Todas cumplen la finalidad atribuida: representación artística de su

mundo literario, pequeña galería de arte, íntima y evocadora, que

Cortázar nos invita a contemplar en su obra. Su lectura adquiere

caracteres lúdicos y como tal requiere nuestra participación, cimen-

tada en la cultura, pero que apunta a otros blancos: ios de nuestra

sensibilidad. «Detesto al lector que ha pagado por su libro, al espec-

tador que ha comprado su butaca, y que a partir de allí aprovecha

el blando almohadón del goce hedónico o la admiración por el genio.

¿Qué le importaba a Van Gogh tu admiración? Lo que él quería era

tu complicidad, que trataras de mirar como él estaba mirando con

los ojos desollados por un fuego heracliteano»

 

LINK ARTÍCULO CORTÁZAR 

 

 

El Hijo del Hombre

INXS

La canción de “Spy of love” es una de las más famosas de la banda INXS y además, el video musical de esta canción está completamente inspirado en una de las imágenes más icónicas del surrealismo, El Hijo del Hombre de René Magritte. Esta pintura fue realizada en 1964 por el pintor belga quien a manera de autorretrato compuso a un hombre con abrigo, corbata roja y sombrero frente a una manzana verde que flota en su cara. La banda australiana de rock INXS, reprodujo esta obra en su video de “Spy of Love” rindiendo homenaje al trabajo de este pintor.

Lana Del Rey

Margaret Keane es una de las artistas más importantes en la historia del arte con sus espectaculares pinturas de ojos grandes. Ésta fue la inspiración completa para la canción de “Big Eyes” de Lana Del Rey, quien fue la elegida para grabar una canción para la película de Tim Burton acerca de la vida de la pintora. Para esta canción, Lana Del Rey decidió inspirarse en más de una pintura y reflexionar sobre la vida de Keane y en el video de la canción se puede ver una de las pinturas de ojos grandes que aparecen en la película, haciendo referencia tanto a la artista cómo a la película.

 

También se pueden inventar narrativas de los cuadros. Ha sido muy explotado el género del suspenso y policial con robos de obras, pero también de mensajes ocultos en las pinturas como en el famoso “Código Da Vinci”.

Nosotros sin tanto misticismo policíaco podemos inventar una historia a partid de una imagen, meternos en la tela con nuestra imaginación y poner todo en movimiento, ir hacia atrás y hacia adelante, hacer hablar a los personajes

Y en cuanto a esta última opción –hacer hablar a los personajes- hay una novela muy reciente del médico divulgador y escritor argentino Daniel López Rosetti “La Gioconda y Leonardo: Una historia de ciencia, arte y amor”. En esta obra el autor le pone voz nada menos que a la famosa Mona Lisa quien a lo largo de la obra va hablándole a Leonardo como en una carta.

“Es una mezcla de una narrativa histórica en primera persona que la Gioconda hace sobre su creador. Ella alguien que todavía no es ella en el primer capítulo siente algo parecido a caricias y despúes toma noción que era pinceles, cuando logra ver frente a sí, está Leonardo da Vinci”.

Además, el autor del libro explicó que “el papel está impreso en cursiva porque la que escribe es ella y abajo en imprenta común yo habló de la mente. Todos los datos biográficos son correctos, son ciertos y yo abajo hago como un ensayo”.

el autor del libro “La Gioconda y Leonardo”, se refirió al cuadro pintado hace más de 500 años y reveló: “Si ahora pones la Gioconda y clavas tu mirada en la boca, y quizás percibas una discreta sonrisa. Ahora si llevas la mirada fija al entrecejo y manteniendo la mirada, con tu visión periférica que se concentre mentalmente en la periferia y mire la boca, y vas a ver que sonríe más”.

“Eso es porque cuando vos no centras la vista en la boca, la proyección de la imagen de la boca diferencia la luz y sombra, esa diferencia, Leonardo fue un mago”,

 


 




 


Se trata de encontrarnos entonces con la obra por azar o por búsqueda, esa que nos llama a algo más, que nos habla y hace hablar- escribir

dejarnos caer en las infinitas magias que tiene el arte a través de las manos de los artistas y fluir con palabras para ver eso que siempre aparece…

domingo, 29 de octubre de 2023

capítulo 26 - narraciones mínimas

 


a primera vista pensamos que un mini cuento o microrrelato es algo breve y pequeño

pero como veremos es un germen hiper condensado del arte de contar

es un gajito de palabras que en realidad puede contar un universo

un pedacito de rizoma que podría extender sus ramas hacia diversos infinitos senderos de posibilidades

escribirlos es un lindo juego como tantos que vemos, un desafío a la imaginación apuntado hacia un lector que entre en ese código y de alguna manera caiga en la trampa

 

la mayoría conocemos uno de los más famosos y breves es de Augusto Monterroso:

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

-ya volveremos sobre ese texto-

por el lado de las deficiones :

“Un microrrelato, también conocido como minicuento, minificción, microcuento o cuento brevísimo, es un tipo de texto narrativo extremadamente breve, generalmente de ficción, que condensa en pocas frases (a veces en pocas palabras) lo necesario para causar al lector una impresión estética. Se trata de un género narrativo muy cultivado a lo largo del siglo XX, cuya brevedad lo aproxima al poema, al aforismo, a la adivinanza y al chiste.

Tradicionalmente, el microrrelato se considera un cuento sumamente corto, pero no existen límites exactos respecto a qué tan corto debe ser. En general, los microcuentos suelen oscilar entre unas pocas palabras y una o dos páginas de texto, pero el criterio determinante de su formato no es solamente la extensión, sino también la densidad y precisión del lenguaje que apuesta por lo minimalista, por lo indispensable.

La escritura hiperbreve se ha practicado desde épocas antiguas, en géneros como el epigrama, el aforismo, el haiku, la fábula y la adivinanza, mientras que el microcuento constituye más bien una apuesta literaria moderna. De acuerdo al crítico literario español Pedro de Miguel (1956-2007), su invención es fruto de la influencia de las vanguardias y la proliferación de revistas que las acompañaron, en las cuales predominaban los textos breves ilustrados.

Algunos de los principales cultores del microrrelato en el siglo XX fueron a su vez grandes autores de las letras latinoamericanas, como el mexicano Juan José Arreola (1918-2001), el hondureño-guatemalteco Augusto Monterroso (1921-2003) o los argentinos Leopoldo Lugones (1874-1938), Jorge Luis Borges (1899-1986) y Julio Cortázar (1914-1984), entre muchos otros.”

 

si pensamos nuestra vida cotidiana está llena de microcuentos que casi no percibimos: en anécdotas del trabajo,

en discusiones

en algunas frases de whatsapp

incluso si nos detenemos en fotografías que tomamos y guardamos y compartimos esas fotos cuentan una historia, o sugieren una y mil historias, pero bueno ese microcuento cuento de imágenes también queda para otro capítulo

un versículo bíblico puede ser tomado como un microrrelato

“y Jesús lloró”

(en esa y, y en el contraste de la potencia del personaje con un humano llanto ya hay un cuento completo)

 

pero también cuando pienso en este género –o mini género- se me vienen otras dicotomías tales como

obra abierta/ obra cerrada

lector activo/ lector pasivo

en cuanto a obra abierta Umberto Eco:

esta poética de la sugerencia, la obra se plantea intencionadamente abierta a la libre

reacción del que va a gozar de ella. La obra que "sugiere" se realiza siempre cargada de las

aportaciones emotivas e imaginativas del intérprete. Si en toda lectura poética tenemos un

mundo personal que trata de adecuarse con espíritu de fidelidad al mundo del texto, en las obras

poéticas, deliberadamente fundadas en la sugerencia, el texto pretende estimular de una manera

específica precisamente el mundo personal del intérprete para que él saque de su interioridad

una respuesta profunda, elaborada por misteriosas consonancias. Más allá de las intenciones

metafísicas o de la disposición de ánimo preciosa y decadente que mueve semejante poética, el

mecanismo de goce revela tal género de "apertura".

Mucha de la literatura contemporánea en esta línea se funda en el uso del símbolo como

comunicación de lo indefinido, abierta a reacciones y comprensiones siempre nuevas. Podemos

pensar fácilmente en la obra de Kafka como en una obra "abierta" por excelencia: proceso, cas-

tillo, espera, condena, enfermedad, metamorfosis, tortura, no son situaciones para entenderse en

su significado literal inmediato. Pero, a diferencia de las construcciones alegóricas medievales,

aquí los sobreentendidos no se dan de modo unívoco, no están garantizados por ninguna

enciclopedia, no reposan sobre ningún orden del mundo. Las muchas interpretaciones

existencialistas, teológicas, clínicas, psicoanalíticas de los símbolos kafkianos no agotan las

posibilidades de la obra: en efecto, la obra permanece inagotable y abierta en cuanto "ambigua",

puesto que se ha sustituido un mundo ordenado de acuerdo con leyes universalmente

reconocidas por un mundo fundado en la ambigüedad, tanto en el sentido negativo de una falta

de centros de orientación como en el sentido positivo de una continua revisión de los valores y

las certezas

 

podríamos pensar ya que se nombra a Kafka que el principio de La metamorfosis podría quedar allí como un microrrelato:

Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un

monstruoso insecto.

 

y en cuanto a los lectores:

Para Cortázar existían sólo dos tipos de lectores. El primero de ellos, el lector-hembra, lo describía como “el tipo que no quiere problemas sino soluciones, o falsos pro­blemas ajenos que le permitan sufrir cómodamente sentado en su sillón, sin comprometerse en el drama que también debería ser el suyo”. En el extremo opuesto de la misma cuerda, estaba el lector-cómplice, que definía como aquel que “puede llegar a ser copartícipe y copa­deciente de la experiencia por la que pasa el novelista, en el mismo momento y en la misma forma”.

Después de lo anterior, como es natural, alguien que esté leyendo esta nota no le será difícil concluir que a Julio Cortázar le gustaba pensar que escribía para el segundo tipo de lectores: “Por lo que me toca, me pregunto si alguna vez conseguiré hacer sentir que el verdadero y único personaje que me in­teresa es el lector, en la medida en que algo de lo que escribo debería contribuir a mutarlo, a desplazarlo, a extrañarlo, a enajenarlo”.

Según Diego Trelles Paz, escritor peruano, “la noción del lector como activo creador de la obra literaria y la destrucción del estado parasitario de la lectura, ya habían sido señaladas por José María Castellet en su libro La hora del lector (1957) y, trece años más tarde, Roland Barthes reafirmaba esta premisa señalando que: «el objetivo del trabajo literario (de la literatura como trabajo) es hacer que el lector no sea más un consumidor, sino el productor del texto»”.

LINK ARTÍCULO 

 

También la poesía está poblada de microrrelatos –o versos que pueden ser leídos en ese código-

un ejemplo es el de los haikú

(El haikú es una composición poética de origen japonés que se distingue por su brevedad, austeridad y sencillez. Fue el famoso escritor Matsuo Basho quien popularizó este género en el siglo XVII, al dotarlo de un carácter espiritual.

Se trata de poemas construidos a través de tres versos sin rima de 5, 7 y 5 sílabas, respectivamente. Funcionan como textos que intentan condensar la esencia de un momento, a través de la unión de dos imágenes poéticas.)

una lluvia de verano -
una mujer está sentada sola
mirando fuera

- Takarai Kikaku –

Pero ya volcándonos al género propiamente dicho podemos ver algunos ejemplos:

La autora Ana María Shua ha escrito algunos libros cultivando el cuento breve y microrrelato:

 

Encuentro clandestino

Es un bar o quizás un restorán. Algunas mesas tienen manteles blancos con servilletas en forma de acordeón, otras están desnudas.
Quiero un tostado de queso.
De jamón y queso, como todos me corrige él.
A pesar de su cabeza de camello estoy segura de que hemos sido amantes. Me gustan los ojos profundos y tristes. En cambio el pelo corto y áspero, amarillento, me confunde un poco.
No insisto, con imprudencia. De queso solo.
Él sacude sus belfos, indignado, acalorado.
Debería regresar al desierto me dice de mal humor.
Entonces me pongo a llorar porque sé que todo ha terminado, que no volveremos a vernos hasta el próximo oasis, un poco por culpa de mí terquedad y otro poco porque la vida nos separa. (Botánica del caos)

 

En la silla de ruedas

Tía Petra se finge paralítica para vivir en su silla de ruedas, tapada con una manta escocesa que oculta sus patas de cabra, su cola de pez, su mitad serpiente. Los sobrinos le quitamos la manta mientras dormía y vimos las dos piernas de niño, pequeñas y delgadas, que siempre se pone para dormir. (Botánica del caos)

El arte de las transformaciones

Creí dominar el arte de las transformaciones, pero no era más que un aprendiz de brujo. Un pequeño error, un gesto equivocado en el momento del conjuro y heme aquí cuesta abajo en la rodada, hoy pato, mañana cucharita, montaña, arveja, premolar o polvo edulcorante. Y ahora, precisamente ahora, cuando por fin he logrado controlar tanta locura, reducirla a la ínfima sutileza de un cambio de opinión, ahora es cuando se quejan, absurdos, mis votantes. (Botánica del caos)

y de Augusto Monterroso:

HISTORIA FANTÁSTICA
Contar la historia del día en que el fin del mundo se suspendió por mal tiempo.

NUBE
La nube de verano es pasajera, así como las grandes pasiones son nubes de verano, o de invierno, según el caso.

IMAGINACIÓN Y DESTINO
En la calurosa tarde de verano un hombre descansa acostado, viendo el cielo, bajo un árbol; una manzana cae sobre su cabeza; tiene imaginación, se va a su casa y escribe la Oda a Eva.

EL PARAÍSO IMPERFECTO
‑Es cierto -dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno-; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.

Algunas características tomadas de por ahí:

Las principales características de un microrrelato son:

  • La brevedad, relacionada más con el tiempo de la anécdota narrada que con la extensión misma del relato, pues los hay que abarcan más de una página. Sin embargo, en general tienden a una escritura condensada, minimalista.
  • La intertextualidad, entendida como la referencia a otros textos, lo cual les permite establecer una red de significados presupuestos, para ironizar o jugar con personajes y formas ya instaladas en la cultura.
  • La elipsis, es decir, la omisión de partes significativas de la historia para centrarse en lo crucialmente importante. Este no es un rasgo único del microrrelato, pero en este género es llevado a su máxima expresión, pues se omite todo aquello que pueda ser repuesto luego por el lector.
  • La simpleza, que se traduce en estructuras sencillas, de pocos personajes mínimamente caracterizados, en ambientes esquemáticos que se describen a medida que se necesitan en la trama.
  • La exigencia lectora, o sea, la necesidad de un lector activo, que participe en el desenvolvimiento del misterio y no que reciba pasivamente la anécdota narrada. A menudo los lectores deben hacer un esfuerzo para entender lo contado.

 

En cuanto a la extensión se dice que: Un microrrelato suele tener entre 7 y 250 palabras

 

por último algunos conceptos del  libro de Ana María Shua “Cómo escribir un microrrelato”




AQUÍ EL LIBRO DE ANA MARÍA MUY RICO Y LLENO DE EJERCICIOS -SE PUEDE LEER EN LÍNEA AUNQUE NO DESCARGAR:

LINK ANA M SHUA



POR ÚLTIMO UNO DE JULIO CORTÁZAR

 

capítulo 7 – escribir (con) diálogos

        andando algunos pasos por esta casona de escritura nos acercamos a un recinto en el que se van escuchando distintas voces, como un...